Un clásico: el bizcocho!

El bizcocho es un gran clásico, yo opino que todo el que se quiere iniciar en el mundo de la repostería debería empezar por aprender a hacer este tipo de pastel tan sencillo. Con él puedes hacer de todo, ya que una vez hecho lo puedes adornar con chocolate, mermeladas, mantequilla, fruta,…. Y, también, variando un poco la receta original y añadiendo un par de cosas, obtienes muchas variedades diferentes que gustan a todos los gustos.

En catalán, al bizcocho lo llamamos pa de péssic, y la verdad es que me encanta, por eso he querido que fuera la primera receta que comparto con todos vosotros. La receta no la he sacado de ningún sitio en particular, puesto que ha sido un pastel que he ido haciendo muchas veces, y que en función del uso que le quiero dar modifico al momento.

Así pues, aquí dejo la receta que utilizo yo habitualmente. Sé que existe otra receta que se hace utilizando un yogur, que también se utiliza como medida para los otros ingredientes, pero yo aún no la he hecho nunca porque ésta ya me encanta.

Ingredientes:

  • 5 huevos
  • 200g de azúcar
  • 150g de harina
  • Un vasito pequeño de aceite
  • Una cucharadita de levadura
  • La ralladura de la piel de un limón (o naranja)
  • Para el molde metálico: un poco de aceite y una cucharadita de harina

Preparación:

  1. Si se utiliza un molde metálico o de vidrio, se prepara pintando con aceite (con un pincel de cocina o con un poco de papel absorbente) y se espolvorea por encima un poco de harina. Se sacude el sobrante de harina para que no queden bolas en la masa.
  2. Se separan las claras de las yemas. Se baten las claras hasta punto de nieve. Para mí este punto es el más importante, ya que si no se baten bien las claras entonces el pastel no sube. De este modo, tanto si se hace a mano como a máquina, se debe batir bien hasta que las claras estén totalmente duras, y la prueba de ello está en poder girar el cuenco y que las claras aguanten en su sitio. Os incluyo la imagen para que veáis que no me lo invento 😉
  3. Se baten las yemas con el azúcar, y digo batir porque aquí también está parte de la gracia del pastel. Ya veréis que si dedicáis un rato a este paso, la masa toma aire y adquiere un aspecto más esponjoso.
  4. Se añade la ralladura de limón a la mezcla de las yemas y seguidamente el aceite.
  5. Se mezcla la levadura con la harina, y se va añadiendo, poco a poco, a la mezcla anterior. En este punto, a medida que la masa se va haciendo más densa, se cambian las varillas para una espátula.
  6. Una vez esté incorporada toda la harina, hay que ir incorporando, poco a poco, las claras. Como hay que intentar que no pierdan mucho del aire que hemos puesto, lo mejor es ir poniendo cucharadas de clara batida a la masa, y con la espátula se utilizan movimientos envolventes para conseguir que se mezclen.
  7. Una vez se han incorporado todas las claras, se vuelca la masa al molde y se cuece al horno, previamente calentado a 180 º C, durante entre 30 y 50 minutos, en función del tamaño del molde. En concreto, yo tuve éste pastel 35 minutos al horno.

Uno de los trucos para saber cuándo el pastel está hecho, aparte de abrir el horno y pinchar-con un palillo, es en ver cuando se empiezan a hacer arrugas en la superficie de la masa. Entonces significa que por dentro está todo cocido.

Una vez está hecho, se saca del horno y se deja enfriar. Este pastel puede estar hecho en 1 hora, y entonces lo que se tarde en enfriar, y queda bien para un almuerzo junto con un zumo de frutas y un café, o para acompañar el té de media tarde.

Espero que todos los que os animéis a hacerlo me comentéis que tal os ha salido, ¡seguro que estarán todos los bizcochos muy buenos!

7 thoughts on “Un clásico: el bizcocho!”

  1. Será un clásico, pero lo cierto es que es uno de los mejores. Batir las claras al punto de nieve hace que el bizcocho quede muy esponjoso.
    Simple, pero de sabor inigualable. Perfecto para cualquier momento del día, acompañado de chocolate, café, té, etc.

  2. Vaya…. así que batir las claras a punto de nieve lo es todo no? que casualidad que el paso importante sea justamente el que haces tu 😉

  3. Lo cierto es que lo de las claras a punto de nieve es un puntazo. Yo no tenía ni idea. He probado este bizcocho elaborado como dice Laura y es exquisito, a pesar de lo sencillo y humilde que es.
    Delicioso.

  4. Yo sigo diciendo que Laura sabe hacer el bizcocho, a mí no me sale, ni batiendo las claras a punto de nieve. Os cuento una anécdota. Un día, que tenía invitados, para el café quise hacer un bizcocho, seguí las instrucciones al pie de la letra de la receta que Laura me dió. El bizcocho no subió y además se me quemó. Qué bochorno!!! recortando los trozos quemados, y aprovechando lo que podía.
    Desde entonces, no me atrevo con el dulce.

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