Orejones rellenos

Hoy os dejo una receta deliciosa, con una combinación de sabores muy original, y que además es muy bonita de presentar, gracias a los colores de los ingredientes. Es perfecta para finalizar cualquier comida con la familia o los amigos, o para acompañar un te a media tarde. Se trata de unos orejones (albaricoques secos) rellenos de una especie de trufa de chocolate blanco y cubiertos con chocolate negro, perfectos para todos los choco-adictos como yo 😉

Esta receta es muy sencilla de hacer, solamente hay que tener la prevención de poner lo orejones en remojo un par de días antes.  Con las medidas que os doy, os saldrán entre 55 y 60 orejones, así que vais a tener para varios comensales.

Ingredientes:

  • 500g de orejones (albaricoques secos)
  • 170mL de licor de albaricoque (25% vol.)
  • 40g de manteca de cerdo
  • 50mL de nata liquida para montar
  • 200g de chocolate blanco de cobertura
  • 200g de chocolate negro de cobertura
  • 1/2 cucharadita de canela en polvo

Preparación:

  1. Se ponen los orejones en un cuenco grande junto con 150mL del licor de los mismos. Se deja en remojo durante 2 días, y se va removiendo de vez en cuando para que todos los orejones se vayan hidratando.
  2. Pasados los dos días, se sacan los orejones del cuenco y se colocan encima de papel absorbente, se secan un poco con el mismo.
  3. Se hace un hueco en cada uno de ellos con la ayuda de un cuchillo afilado.
  4. En un cazo, se introduce la manteca cortada en trocitos, la nata, el resto del licor de albaricoque, el chocolate blanco troceado y la canela. Se calienta a fuego medio sin dejar de remover.
  5. Una vez estén todos los ingredientes incorporados, se sumerge el cazo en un cuenco de agua fría y se sigue removiendo hasta que la mezcla esté a temperatura ambiente.
  6. A continuación, se bate la mezcla con la ayuda de unas varillas eléctricas durante 2 o 3 minutos, de este modo se consigue una especie de trufa de chocolate blanco, cremosa y ligera.
  7. Se rellenan los orejones, uno a uno, de la trufa de chocolate blanco con la ayuda de una manga pastelera. Se van colocando encima de una bandeja con papel vegetal, y se introducen en la nevera unos 15 minutos para que se endurezca el chocolate. Si se esparce un poco la trufa no pasa nada, puesto que después se podrá volver a introducir dentro de los orejones.
  8. Mientras la trufa de solidifica, se derrite el chocolate negro en el microondas, a intervalos de 20 minutos segundos, y removiendo para que no se queme.
  9. Finalmente, se sumerge la mitad de los orejones rellenos en el chocolate negro y, de nuevo, se deja solidificar en la nevera. Tapados se guardan en frío durante varios días, sólo hace falta sacarlos unos 15 minutos antes de servirlos.

 Espero que os animéis a probar de hacerlos, os encantarán!

4 thoughts on “Orejones rellenos”

  1. Una fantastica idea y tengo todos los ingredientes….. en un par de semanas le dare u a sorpresa a un fan de los orejones… gracias x compartir.Un abrazo

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