Tarta de frutas de verano

Tarta frutas verano 10

Hoy os traigo una nueva receta para hacer una deliciosa tarta de fruta, pues en a parte de ser muy fácil de hacer, en verano es el tipo de postre que más apetece en las reuniones con familia y amigos. Esta nueva tarta es deliciosa, con un relleno de frutas veraniegas muy dulce y jugoso, y con una fina capa de masa que es como una crujiente galleta de mantequilla.

Para este pastel yo usé las frutas veraniegas que tenía a mano, melocotones, nectarinas y moras silvestres; aunque vosotros podéis utilizar las frutas que más os gusten, probad a hacer todo el pastel con frutos rojos, o dádle un toque más otoñal con manzana, pera y canela en polvo en vez de ralladura de limón.

Tarta frutas verano 12

Ingredientes para unas 10 raciones:

Para la masa:

  • 1 huevo
  • 100g de azúcar blanco
  • 240g de mantequilla
  • 320g de harina
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Para el relleno:

  • 650g de fruta (yo usé unos 250g de nectarinas, 250g de melocotones y 150g de moras silvestres)
  • 80g de azúcar blanco
  • 30g de harina
  • La ralladura de la piel de un limón

Para finalizar el pastel:

  • 1 huevo
  • 1 cucharada de leche
  • Azúcar blanco al gusto

Preparación:

Para la masa:

  1. En un bol se baten la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar hasta conseguir una mezcla cremosa.
  2. A continuación se añaden el huevo, la sal y la vainilla. Se mezcla hasta integrarlos.
  3. Finalmente, se añade la harina a la mezcla, en tres tandas, batiendo bien para que no quede ningún grumo de harina sin mezclar.
  4. Se hace una bola con la masa, se tapa con papel film y se deja en la nevera como mínimo una hora.

Para el pastel:

  1. Se empieza por preparar la fruta, para ello se pela o lava la fruta según convenga y se trocea en porciones no muy pequeñas.
  2. A continuación se añaden el azúcar, la harina y la ralladura de la piel de limón. Se mezcla con cuidado para que no se rompa ningún trozo de fruta, pero procurando que la harina y el azúcar estén bien distribuidos.
  3. Se saca la masa de la nevera, y si hace falta se deja reposar 5-10 minutos. En cuanto se pueda manipular la masa, se estira la mitad de ella con un rodillo.
  4. Se forra la base de un molde previamente engrasado con la masa estirada, y se corta el sobrante que se une a la otra mitad de masa.
  5. Se distribuye la fruta por encima de la masa procurando que los distintos tipos estén colocados de forma más o menos homogénea.
  6. Seguidamente, se estira la masa que había sobrado y se cubre la fruta con ella. No hace falta que quede perfecto, pues en realidad la masa cogerá la forma de la fruta, así sólo procurad que haya masa cubriendo toda la superficie.  Para ayudar a que el pastel respire, se hacen unos cortes en la superficie de la masa.
  7. En un bol pequeño se bate el huevo y se mezcla junto con la leche. Se pinta toda la superficie del pastel con la mezcla, y se espolvorea con azúcar blanco.
  8. Se cuece la tarta en el horno previamente calentado a 180ºC durante unos 25 minutos, y después se sube la temperatura a 200ºC y se deja 5 minutos más hasta que coja un bonito color dorado.
  9. Una vez cocida la tarta, se saca del horno y se deja templar antes de desmoldarla. Una vez fría se puede guardar en la nevera si no se va a consumir ese mismo día, pero debe sacarse mínimo una hora antes de servirse.

Espero que os guste esta tarta, es muy sencillo de hacer y el resultado es increíble!

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