Tarta de Lima y Jengibre

Hoy os traigo una nueva tarta, de esas que son rápidas y fáciles de preparar; esta tarta de lima con un toque de jengibre es muy sabrosa y es el final perfecto a cualquier comida o cena para este verano. Por si os asusta el jengibre, os diré que con la cantidad que lleva prácticamente no se nota, pero podéis reducirlo o incluso eliminarlo por completo, en ese caso añadid la especie que más os guste 😉

Si os gustan este tipo de tartas tan rápidas de preparar, no dudéis en probar también la clásica de limón y merenge o la tarta de frutas de verano, estan las dos deliciosas!

Ingredientes para unas 10-12 raciones:

  • 1 disco de masa brisa (o podéis hacerla vosotros siguiendo la receta de esta tarta)
  • 4 huevos
  • 100 g de azúcar glass
  • 60 g de azúcar blanco
  • 400 mL de nata para montar
  • 2 limas
  • 1 cucharada de jengibre molido
  • Mermelada de albaricoque (o cualquier otra mermelada casera)
  • Rodajas de lima para decorar

Preparación:

  1. Se extiende la masa brisa en un molde desmontable y se presiona sobre ella para que quede bien adherida a las paredes del mismo. Se añade encima un trozo de papel vegetal y unas legumbres para hacer peso.
  2. Se cuece la masa en el horno previamente calentado a 180ºC durante 15 minutos. Al sacarla se apartan las legumbres y se deja reposar.
  3. En un bol se baten 2 de los huevos junto con las otras 2 yemas, las dos claras restantes se reservan para preparar el merengue.
  4. A continuación, a los huevos se les añaden el azúcar glass, la ralladura de la piel y el zumo de las limas, la nata para montar y el jengibre molido. Se bate todo hasta obtener una mezcla homogénea.
  5. Seguidamente, se vierte la mezcla encima de la base para la tarta previamente cocinada, y se vuelve a meter todo en el horno hasta que la crema de lima y jengibre este totalmente cuajada. Puede tardar entre 30 y 45 minutos. Una vez cuajada, se apaga el horno y se deja enfriar con la tarta dentro.
  6. Para preparar el merengue, en bol limpio se empiezan a batir las 2 claras reservadas y cuando empiecen a espumar se añade el azúcar blanco hasta obtener un merengue firme y brillante.
  7. Para finalizar la tarta, se desmolda y se coloca en el plato donde se quiere presentar. A continuación se añade el merengue por los lados con la ayuda de una manga pastelera, y se rellena el interior con la mermelada de albaricoque.
  8. Con la ayuda de un soplete se tuesta un poco el merengue, y si se desea se añaden unas rodajas de lima a modo de decoración. Se guarda la tarta en la nevera hasta la hora de servirla.

Espero que os animéis a probar esta receta, contadme que tal os sale!

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